domingo, 2 de junio de 2013

Vaso medio vacío


Los faroles vomitaban el sol
formaban el cuerpo del crepúsculo
me recordaban una esperanza
la de mi espíritu alcohólico.

¿Quién es el culpable de esta miseria?
he tejido los peores hilos en mi vida
tela de agujeros pena y odio
no tengo agujas, ni tampoco ilusión.

En este pantano del vaho negro,
¡La maldita ciudad del mañana!
Me desgarró las manos con furia
necesito mi alcohol para ser...

Y sometido en una profunda soledad
de esas soledades que nunca nos hablaron
de esos sentimientos que siempre se negaron
toda esta verdad de mentiras quema mi traquea,

Cuánto valía esa vida, mi alma
quizá un par de gotas, una risa

De éste vaso ya no queda;
ni conciencia, ni palabras