Santiago,
ciudad negra de no promesas,
de falsos compromisos,
impuesta de ideas.
Ustedes,
reprimiendo de libertad,
someten nuestra vida,
corrompiendo mentes.
Pobres quienes dan su confianza,
cerdos que abusan de ésta,
matando con filosa lengua,
viviendo sin dejar vivir.
Montañas,
de ladrillo como cemento,
reflejan nuestra faz,
triste y callada.
Juventud,
marcada de monotonía,
de corazón enfermo,
de ambición y estudio...
Escuelas de dinero, sin valores,
promoviendo profesiones vigentes,
rompiendo a toda persona e ideas,
enseñando como ser menos humano.
Estúpidos,
vemos noticias donde los
periodistas eligen,
que montaje dar.
Mezquinos,
machan una revolución,
deseando los hipócritas,
bohemia eterna.
¡Basta ya! de proclamar vida olvidando la muerte
¡Dejen de ocultar la razón y muestren la verdad!
¡Maldita!
La falsa creencia popular,
que apaga consigo
toda esperanza.
Mi vida,
gastada por ti, sociedad.
Santiago, por favor,
¡Déjame vivir!
Cansado de todo universo
viviendo sin poder amar.
Imponiéndose desde el comienzo
una monotonía de volar
qué estúpido pretender que una opinión cabe en 5 opciones, está bueno, es verdad, pero disperso, volátil entre lo concreto y lo abstracto-emocional, sin embargo, comprensible, lleno de expresiones que entendemos y juegos interesantes.
ResponderEliminarUn abrazo
Últimamente he estado estudiando acerca de los usos que se le pueden dar al espacio público, específicamente en la ciudad a la cual se hace referencia con tanto desprecio en este adolescente espacio. Sin lugar a dudas, existen mentes brillantes, asesinos de escritorio, que usan a su propio beneficio los espacios públicos de nuestra corrompida ciudad.
ResponderEliminarHay ciertos entes que encarnan en sí mismos la privatización del espacio público, es decir, la mercantilización de calles, avenidas, veredas, autopistas, edificios, plazas y parques, que cada vez menos le pertenecen a los ciudadanos. Uno de esos entes es la Cámara Chilena de la Construcción, cuyo integrantes se han esmerado de un tiempo a esta parte, en hacer de Santiago una ciudad para el para la liberalización, para la competencia, para generar oportunidades que se quedan en la mera fantasía. Es decir, que no hacen partícipes a los ciudadanos de la creación de la ciudad. Junto con ello, hay un montón de asuntos polémicos de los cuales, la opinión pública no maneja, por el motivo también, que en tu poema estetizas muy bien, "vemos noticias donde los periodista eligen qué montaje dar". Gran parte de las discusiones y debates que se dan en torno a la ciudad, por ejemplo el falo gigante que se está construyendo en Vitacura, la construcción y repercusiones de la Costanera Norte, la remodelación del Parque Quinta Normal, la privatización del Parque Araucano; son debates no menores que no se manejan en la opinión pública porque a los hijos de esta podrida ciudad, los santiaguinos, les es más llamativo ver el rostro de un personaje de farándula quemándose a lo bonzo, que debatir sobre ciertos temas. Como decía Luca Prodán "mejor no hablar de ciertas cosas".
Bueno podría haber hablado de un montón de cosas, pero creo que me extendería mucho. Lo bueno de tu poema es que de esa forma manifiestas o canalizas un enojo que veo aún no está tan focalizado, pero si eso lo puedes transformar en arte, cuánto mejor. Mis felicitaciones y comentaré otras publicaciones. Te seguiremos de cerca.
Excelente poema por lo demás.
(y)
cada uno construye su ciudad.
ResponderEliminarpd: el C.C queda en providencia
Gracias!
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